Reseña Scarlet (Crónicas Lunares II) - Marissa Meyer
Hoy os traigo la reseña de la segunda parte de una saga que tiene muy muy muy buena pinta: Scarlet, segundo tomo de la saga Crónicas Lunares y que gracias a la editorial Hidra, podemos tener al completo en nuestro país. ¿Os apetece visitar las entrañas de un retelling muy parisino y para nada convencional? Pues si es así... ¡Empezamos!
La abuela de Scarlet Benoit ha desaparecido. Hay muchas cosas que Scarlet desconoce sobre su abuela, como el grave peligro que ha vivido en toda su vida. Scarlet se encuentra con Wolf, un luchador callejero que podría tener información sobre el paradero de su abuela, pero no termina de fiarse de él, aunque inexplicablemente sienten una gran atracción mutua. Mientras Scarlet y Wolf intentan desentrañar el misterio, se encuentran con Cinder, y ahora, todos juntos, deben luchar contra la reina lunar Levana.
- Hola mi amor, yo soy tu Lobo…: hay personajes que se crean con el único objetivo de que los lectores nos encariñemos con ellos. Y Wolf es uno de ellos. ¿Que el chico es un poco irascible? Sí. ¿ Que se le va un poco la pinza a veces y es difícil saber por dónde nos va a salir? Pues también. Pero es un personajazo misterioso y de aquí no me baja nadie.
- …. y Caperucita se comió al Lobo: olvídate de la historia tradicional, porque si en esta trama alguien da miedo, esa es Scarlet. Descarada, temeraria y con un puntito de mala leche concentrada. Arriba las protas femeninas autosuficientes. Una de esas protagonistas que combinan sin querer el poder con la inocencia, creando una figura atractiva y muy reivindicativa.
- Tengo el corazoncito tierno: sí, algo está afectando a mi sistema. Será que me estoy haciendo mayor. De aquí a gustarme los gatitos con ovillos de lana, un paso. Pero tengo que confesar algo y no me da vergüenza admitirlo. ¡Me ha encantado la historia que surge entre Scarlet y Wolf! He soltado mis correspondientes“ahhh” y “ohhh” en los momentos oportunos. Y es que algo inquietantemente efectivo de Marissa Meyer es que te suelta una historia de amor que ya sabemos cómo, cuándo y dónde será, pero uno la disfruta con toda la alegría. No es empalagoso, cansino o irritante. Es la típica historia en la que las partes te caen bien y son adorables. Yo, esta bloggera que odia los instalove y las subidas de insulina, se ha quedado con ganas de saber más de la parejita formada por Scarlet y Wolf.
- Oh là là! C'est magnifique! : ¿os gusta Francia? Pues si como yo sois de los os comeríais cuatro croissants seguidos
eso no tiene que ver con Francia, os gustaría pasaros las tardes paseando entre las campiñas francesas y y los Oui y los Oh Là Là son parte de vuestro corazón, la novela os encantará, porque está ambientada en un pueblecito de los más tranquilo y encantador de la campiña francesa.
- Estarás más atrapad@ que un Teletubbie en un sofá de velcro: porque la historia es un ir y venir de plot twist. Nuestra querida Marissa se dedica a hacernos volar la cabeza, a mezclar historias como si todo estuviese
es que lo estáplaneado desde un inicio y se abren nuevas tramas, misterios y la historia principal, aquella que os conté en Cinder (su primera parte) hace unos meses, cobra más sentido, se explican muchas lagunas que allí quedaron pendientes y la historia pilla un ritmo endiablado.
- Todos somos badass: Porque en este libro he tenido una epifanía. Me solidarizo con la malota de la historia, osease la Reina Levana. A todo el mundo le cae mal, hace cosas feas y es más mala que un dolor de muelas. Pero a mí me no me cae mal, diría que hasta me solidarizo con ella. Es como la Darth Vader de la historia, la incomprendida de todo el asunto con graves problemas de autoestima. ¡Ya está bien de hipocresía, hombre ya! ¡Que todos camuflamos nuestra verdadera cara con magia y manipulamos los pensamientos de la gente! ...
Bueno, no... El caso es que estos malotes que acaban cayendo bien por H o por B, siempre me han parecido un plus para la historia. Corazoncito tierno, ya os he avisado antes ;)
El estilo de Meyer es directo, sencillo y embaucador. Con pocas frases sabe enredarte bajo su embrujo y consigue que los lectores caigamos en su trampa como moscas en una tela de araña.
En definitiva, Scarlet es la segunda parte de una saga que revoluciona los cuentos de nuestra infancia. Mágica, dulce y misteriosa, con personajes con los que empatizas en un suspiro y una trama novedosa que nos mantendrá pegados a sus páginas. Deseando estoy de ponerme con Cress, su tercera parte ;)
⭐⭐⭐⭐
0 comentarios